Quítate la coraza de tus creencias y observa el mundo con curiosidad. Con ojos de niño, con actitud de explorador. Permítete dudar de todo, incluso de ti mismo. Dale el beneficio de la duda a cualquier idea, incluso a la más descabellada. Siente curiosidad genuina acerca de lo que sea: ateísmo o religión literatura o […]

a través de Una mente curiosa — La vida minimal

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